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Este
campamento
me ha enseñado
muchas cosas
y me han
ocurrido
muchas cosas
mágicas,
sobre todo
en Peña
Blanca y
en la Igualta,
las cascadas,
que son
preciosas;
notas la
presencia
de un duende
o un hada.
Salvia
del Bas
Martín.
Caballar
(Segovia) |
Se
supone
que
cuando
vienes
es
porque...:
-
Vienes
voluntaria
y
libremente,
sin
imposiciones.
-
Aceptas
el
conjunto
de
actividades
que
te
hemos
preparado.
-
Deseas
jugar
todo
el
tiempo...
y
aprender.
-
Deseas
compartir
con
los
demás
lo
que
tú
ya
traes.
-
Quieres
cambiar
el
mundo
(tu
cole,
tu
pandilla...)
cambiando
tú.
Si
tenemos
en
cuenta
estos
requisitos
antes
de
llegar,
entonces
te
diré,
cómo
trabajamos
aquí...:
1.
En
este
nivel
las
emociones
y hábitos
de
pensamiento
positivo
son
muy
importantes.
2.
Aquí
se
aprovechan
todas
las
posibilidades
que
ofrece
el
momento,
como
cualquier
incidente
o problema
que
te
surja
durante
la
estancia,
porque
ello
será
motivo
de
transformación
positiva.
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3.
Aquí,
el juego
es el instrumento
fundamental
para crecer
y para que
tomes contacto
con el medio
ambiente
y adquieras
conocimientos
y hábitos
que te servirán
para no
caer siempre
en lo mismos
problemas
de siempre.
4.
Aquí
siempre
hay juegos,
pero lamento
decirte
que no hay
ganadores.
La idea
de competitividad
se convierte
en complementariedad,
en colaboración
y participación.
5.
Por
supuesto,
aquí
no existen
distinciones
de sexo,
raza o religión:
"Sólo
hay una
raza en
el mundo:
la humanidad".
6.
Aquí,
más
o menos
al segundo
día,
irás
descubriendo
cual es
tu papel,
y si te
cuesta trabajo,
muy pronto
tendrás
oportunidad
de descubrir
que una
discusión
o pelea
con otro
compañero
son motivo
para que
aprendas
a usar las
poderosas
herramientas
de la Paz.
¿A
que te gustaría
tener algo
parecido
en tu cole?
7.
Aquí
existen
otras aventuras,
sin riesgos
innecesarios...
para que
aprendas
a observar
el miedo,
a controlarlo.
Por eso
trabajamos,
si tú
quieres,
tus miedos,
el miedo
a los animales,
el miedo
a la muerte,
el miedo
a relacionarse,
el miedo
a hablar
o el miedo
a callar,
el miedo
a ser rechazado,
el miedo
al dolor...
Y todo ello
riéndote
mucho...
8.
Aquí
abunda el
contacto
físico
del abrazo,
el silencio
sonoro,
el perdón
guiado,
la aceptación
sin reproches,
la defensa
pacífica
o el reconocimiento
de tu valía
personal
ante todos.
En caso
extremo,
el castigo
consistirá
en la separación
del grupo
con un monitor
para reconducir
las emociones
y en la
reintegración
gradual
al grupo.
9.
Aquí
se hablan
de conceptos
nuevos que
quizás
hayas escuchado
a tus padres
o quizás
no.
10.
Cuando
los acampados
os levantáis
temprano,
lleváis
a cabo vuestras
responsabilidades.
11.
Aquí
todos traéis
tesoros
en vuestro
interior.
Aunque no
lo sepáis,
nosotros
nos encargaremos
de sacarlos.
12.
Claro
está.
Aquí
descubres
semillas
que luego
tendrás
que regar
en tu casa
con el hábito,
la reflexión
o la atención.
13.
Aquí
se supone
que los
que enseñan,
o sea, los
monitores,
los talleristas,
las cocineras
saben más
que nadie.
Bueno, tengo
que decirte
que es cierto...
pero sólo
saben de
lo suyo,
porque de
lo tuyo
eres tú
quien más
sabe. Y
estamos
deseando
que traigas
tu gaita...
tu tambor...
tu juego
de magia...
tu partitura...
ese sueño
que tanto
se repite
y nunca
quieres
contar...
y, si te
através,
el problemilla
dichoso.
Nadie te
obligará
a nada si
tú
no quieres.
Aquí,
el principio
de Libertad
es sagrado.
14.
Aquí
no ten encontrarás
con cien
niños
metidos
en tiendas
de campaña...
15.
Aquí
el grupo
es abierto.
No repetirás
sitio a
la hora
de sentarte
en el desayuno,
comida,
merienda
o cena.
De esta
manera impedimos
que se formen
grupos cerrados
y ello te
permitirá
conocer
al chico
de Tenerife,
a la Chica
de Mallorca,
a los gemelos
de Sevilla...
16.
Aquí,
posiblemente
oirás
hablar a
alguien
del Espíritu
de la Madre
Tierra y
de cómo
participar
con ese
Espíritu
en cuidar
su cuerpo,
que es el
ser vivo
más
extraordinario
que conocemos,
para no
herirlo
más...
para no
contaminar
sus mares,
su aire,
con ruidos,
ni palabras
o pensamientos
sucios.
Conocerás
un concepto
como es
la autoecología,
que se parece
bastante
a amarse
a uno mismo.
Ese ser
vivo se
llama, ya
lo sabes.
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