| En
el formulario se especifican
las normas de rigor, pero las
realmente importantes... para
el grupo son estas.
Aceptación
Vienes
a expresar tu nota individual
en una partitura llamada
Aulas de la Tierra. Escucha
con el corazón la
opinión de tu corazón
y las de los demás.
Lo que proviene del Ser
es compartido por todos.
Acepta
las normas de los dirigentes
de AdeA. Si no es así,
pregúntate si debes
o no estar en el campamento.
Libertad.
Tienes
el deber de hacer aquello
que está dentro
de la actividad, con esa
intención vienes.
Pero se respetará
tu silencio y tus susurros
de amor. Queda abierta
la palabra silenciosa que
une al grupo.
Solo
la indisposición
momentánea por enfermedad
u otros asuntos te exime
del trabajo. Pero, ¿quién
se va a poner enfermo?
Nadie, ¿verdad?
Intención.
Vienes
aquí con Intención,
Intención de crecer,
de servir, de ayudar, de
despertar, de activar,
de sembrar algo que es
nuevo.
Petición.
Hagas
lo que hagas con las personas,
con el lugar, con las tierras,
pide permiso siempre, interno
o externo. El Universo
jamás te va a negar
nada. Si acaso, buscará
otro camino diferente al
que tu mente había
pensado.
Atención.
Una
vez que se tiene la Intención
y se ha Pedido, solo has
de estar atent@ a las señales.
Pueden ser tan creativas
que ni siquiera te des
cuenta: una palabra, una
frase escrita, un díbujo,
una nube, un gesto, un
pensamiento simbólico.
Es realmente hermoso entrar
en este territorio.

Tomar
bebidas
alcohólicas o estupefacientes
te separa del grupo y de ti
mismo. Queda, pues, prohibido
cualquier otra cosa que no sea
tabaco. Pero, si fuera así,
apartate del grupo para no molestar.
Bueno, tomar un vinito a la
hora de comer, es muy sano (creo
que dentro del cáliz
había vino).
Tú
eres el únic@ responsable
de tus pertenencias. Si pierdes
algo, ¿a qué o
quién no le estarás
pidiendo permiso?
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